Inspiración neurofeminista para comenzar el año
Empecemos el año con Neurofeminismo, ¿por qué no?
En la mayoría de la literatura, el neurofeminismo se refiere a la práctica del feminismo y su crítica de la neurociencia. A modo de repaso, los avances de la neurociencia han sido en su mayoría en base de estudios con animales y humanos masculinos, ignorando diferencias y perspectivas que son únicas a las féminas. Eso ha ido cambiando en los últimos años, mientras más neurocientíficas producen literatura, y a medida que los diseños de estudio se convierten más inclusivos.
Neurofeminismo también puede ser el estudio de esta interseccionalidad, el feminismo informado por la neurociencia, y/o las bases neurobiológicas del feminismo. Hay quienes dicen que crear identidades diferentes (como el género) es lo que crea las diferencias, y que la ciencia no siempre muestra eso.
Independientemente del lado que favorezcas, algo queda claro, en este tema, hay más preguntas que respuestas. Y las respuestas no se obtendrán sin hacer un acercamiento inclusivo.
Estas son mis prácticas neurofeministas para el 2025:
1. Aceptar las cosas como son —> Juntando un poco la aceptación radical de la psicología, acepto que no tenemos todas las respuestas, y me adapto a este estado de preguntas. Aunque parezca aceptar el problema, la aceptación es el primer paso para practicar la concientización, y sabemos que cuando vivimos conscientemente, tendemos a encontrar respuestas.
2. Vivir desde la equidad —> Ya no saco tiempo para estar debatiendo si somos o no iguales, cuáles son exactamente las diferencias, o justificar mi valor. Si me encuentro en un espacio que no reconoce que mi valor como mujer es igual, tomo a esa persona como alguien que no está actualizado y me muevo a un espacio que sí me valoren. No quiero implicar que este debate ya no existe, pero la literatura es TANTA, que quien no desee verlo, es que no se quiere informar.
3. Practicar la compasión diariamente —> De los muchos hallazgos que nos trae la neurociencia, uno de mis favoritos es que el cerebro está listo para aprender, crecer, y recibir información cuando está en un estado regulado. Para mí, la compasión me da perspectiva que reduce el juicio y la negatividad.
4. Ajustar los ritmos —> Cada temporada trae su velocidad, ya sean temporadas del año (invierno vs verano), o académicas (comienzo de semestre vs vacaciones). Las temporadas nos obligan a cambiar de ritmo porque no podemos siempre estar a toda velocidad. El cerebro necesita descanso y recarga. (Por eso el sueño es tan importante). Aunque el sistema neocapitalista no siempre de paso para esto, la neurociencia nos da permiso para cogerlo suave y recargar cuando necesitemos.
Les deseo un año lleno de prácticas saludables que maximicen su bienestar y aumenten su calidad de vida. Partiendo desde la equidad y el valor hacia los géneros, al igual la aplicación de la neurociencia, te animo que encuentres tus prácticas neurofeministas para este año entrante.