Mi jornada con el análisis conductual
El pasado jueves, 20 de marzo, fue el Día Nacional del Análisis de la Conducta. Se celebra por la fecha de nacimiento de B.F. Skinner, el padre del condicionamiento operante, la base de esta disciplina.
Reflexioné sobre mi jornada en esta disciplina.
Escuché por primera vez del análisis aplicado a la conducta, ABA por sus siglas en inglés, Applied Behavior Analysis, en el 2017 cuando trabajaba en un instituto de neurodesarrollo en el Guaynabo, Puerto Rico. Conversando con una colega sobre el curso de terapia educativa que estaba por terminar, me preguntó si había considerado el ABA, ya que trabajaba con población autista. Nunca había escuchado de esa ciencia anteriormente.
Leí un poco al respecto, pero no hice mucho. Estaba por terminar mi certificación graduada en terapia educativa y estaba por comenzar mi maestría en neurociencia educativa ese agosto. En estas dos preparaciones graduadas, no escuché del ABA. En el verano del 2019 comencé mi doctorado en psicología clínica, poniendo en pausa mi carrera a tiempo completo como manejadora de programa de niñez de temprana.
No fue hasta marzo del 2020, en pleno confinamiento por la pandemia, que volví a escuchar del ABA. Esta vez fue en una entrevista para el certificado graduado de Ciencias Médicas en Deficiencias del Desarrollo e Intervención Temprana. Hablando con la directora y coordinadora del programa, me preguntan si había escuchado de ABA. Les dije que sí, pero que casi no sabía al respecto. Les conté lo que había escuchado de mi colega y lo que había leído subsecuentemente, pero que ahí se había quedado. También les compartí mi interés en aprender más sobre ABA, pues como terapeuta educativa muchas veces me topaba con conductas “desafiantes” y difíciles de manejar.
De ahí me hablan por primera vez sobre LEND, un fellowship graduado en Leadership Education in Neurodevelopmental and Related Disabilities. Un programa interdisciplinario enfocado en formar líderes comunitarios y salubristas que trabajaran con esta población. Me llamó mucho la atención y completé la solicitud.
Sin saber si me habían aceptado en los programas, esto porque era la primera vez que se ofrecerían de manera híbrida (por la pandemia), tomo la decisión de relocalizarme a los Estados Unidos. Me mudé a Colorado, ya que mi hermano y cuñada vivían ahí. Realmente solicité a decenas de trabajos en Los Ángeles, California, y Austin, Texas. El que se dio fue en Boulder, Colorado. Ahí trabajé en una clínica que ofrecía ABA y neurofeedback. Nunca había escuchado del neurofeedback hasta ese trabajo.
En mayo del 2020 me mudé y comencé mi trabajo como técnica conductual y técnica de neurofeedback. Al mes obtuve mi credencial técnico conductual registrado, RBT por sus siglas en inglés, registered behavior technician. En este trabajo daba terapias de ABA, bajo la supervisión de un analista conductual certificado por la junta, BCBA por sus siglas en inglés, Board Certified Behavior Analyst. Las terapias de ABA son de larga duración, a diferencia de otras terapias como la ocupacional, del habla, psicológica, y educativa. Pasada con los clientes de 15 a 20 horas semanales, a veces más. Los programas de tratamiento trabajaban la comunicación verbal, el desarrollo de destrezas sociales, el fortalecimiento de destrezas adaptativas, y en ocasiones, el entrenamiento cognitivo. En la clínica teníamos un programa enfocado en las funciones ejecutivas, donde trabajábamos con el fortalecimiento de la atención, planificación, desarrollo de estrategias, inhibición, entre otros. Ahí entraba el neurofeedback.
En ese agosto me notifican que me aceptaron en los programas para los cuales había entrevistado en la primavera pasada. Para ese otoño comienzo a tomar las clases a nivel graduado para convertirme en BCBA. En ese entonces, consistía en una certificación graduada de seis clases, y dos mil horas de trabajo supervisado. Para noviembre, me muevo a otra clínica que se especializaba en la instrucción directa y en la instrucción explícita, ambas subvertientes del ABA.
Amé el ABA, la jornada de formación, y todo lo que aprendía en el camino.