Los daños cerebrales pueden ocurrir

“Los temas de discapacidad se sienten ajenos hasta que te toca a ti.” Así me dijo un compañero de clases en un programa que hice hace unos años. “Estás acostumbrada a las condiciones del desarrollo con las que se nace, pero ¿qué pasa con las que se adquieren en el camino?” Él tenía toda la razón. Por mi preparación académica, y especialización en el neurodesarrollo, estoy acostumbrada a evaluar ciertas condiciones que suelen estar en el desarrollo desde edades tempranas. Hay otras condiciones que, aunque no son mi experticia, las puedo reconocer y recomendar a alguien que las trabaje. Pero él me traía otro punto, “todos estamos vulnerables a desarrollar cualquier condición en cualquier momento.” Siguió diciéndome, “ya sea que tengamos un accidente o que consumamos algún tóxico, nadie garantiza que el mañana sea igual.” Él tenía razón y hablaba desde su experiencia, pues tras un accidente trágico adquirió un trastorno neurológico, el cual sigue manejando hasta el día de hoy.

Hace unos años visité un restaurante justo a mis padres. Aunque habíamos ido múltiples ocasiones, esa vez nos topamos con el mesero que usualmente nos atendía, pero no podía hablar como antes. Nos enteramos de que había tenido un derrame cerebral, y su manera de hablar no había sido la misma desde ese entonces. Hace más de una década, compartí con una amiga que me contaba sobre cómo una de sus primas había tenido un derrame, y había tenido un “cambio de personalidad.” Me contaba que nunca fue la misma. En mi práctica privada, había escuchado historias similares donde por un trauma cerebral (por accidente, derrame, o convulsión prolongada), las personas perdieron muchas de sus habilidades y la recuperación fue ardua.

Dentro de la neuropsicología, se utilizan una gama de instrumentos para medir los efectos de un daño cerebral, al igual que las severidades. Ningún accidente es el mismo, ninguna jornada de recuperación se repite. Cada individuo es único, al igual que su proceso de sanación. En marzo se trae conciencia sobre el daño cerebral adquirido, para reducir los riesgos a accidentes, expandir la investigación en el área, y seguir abogando por apoyo a quienes han sobrevivido un trauma cerebral.

¿Conoces a alguien que ha sufrido un Traumatic Brain Injury (TBI)? ¿Conoces las señales de una lesión cerebrales traumáticas? ¿Sabes qué hacer en caso de que ocurra?

Si identificaste a alguien, ¿le has preguntado su historia? ¿Sabes en dónde se encuentran en su jornada?

En este mes podemos avanzar la concientización con un artículo, una conversación, o una pregunta a la vez. Cualquier sea el curso de acción, eduquémonos en el tema para continuar avanzando el apoyo que podemos brindar.

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