Más oxitocina por favor

A veces necesitamos tomar más agua, otras veces dormir más. A veces necesitamos hacer más ejercicios, y a veces descansar más. En estos días, al menos aquí en casa, hemos necesitado más oxitocina.

La podemos encontrar en los abrazos, en las conversaciones íntimas, en los orgasmos, en las caricias, y en los roses inesperados. Podemos tener una lluvia de oxitocina con nuestro amante, con amistades, o con nuestras criaturitas. Dicen que cuando más se experimenta oxitocina es en un parto, en un orgasmo, y en la lactancia. En estos eventos es probable que experimentemos mayor cantidad de oxitocina. Sin embargo, también podemos encontrar la hormona en micromomentos; jugando con el bebé y los bloques, y de momento se miran. Caminando juntos y de momento las manos rosan. Escuchando un podcast y de momento se miran con entusiasmo para compartir esa experiencia.

Esta hormona del amor puede ser la medicina que necesitamos en tiempos donde el odio y la intolerancia están acaparando nuestros medios y sociedad.

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Neurociencia y política – Parte 2